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La Coctelera

MARIANA LA ALDEANA

5 Julio 2009

(278) ¡FUI ENGAÑADA!

Ay dios mío lo que vais a pensar de mí. Pero no fui por propia voluntad sino engañada, eh, más bien me llevaron engañada, que yo no sabía donde me metía hasta que ya estaba dentro. Esto que quede claro.

Os cuento:

El día iba a tener sus alicientes, que ya os tengo dicho que el JL se afeita la cabeza todos los años el día anterior a las fiestas, o dos días antes si como en esta ocasión la víspera del chupinazo es domingo.

No pude acompañar al JL a la peluquería como era mi intención porque nuestros horarios no coincidieron. Cuando yo estaba libre, el JL tenía que ir a visitar a su madre, ya que después de afeitarse la cabeza sería repudiado como hijo hasta que e le volviera a nacer pelo. Cuando él pensaba ir a la peluquería, yo tenía que estar en la tienda para la que coso recogiendo ropa.

Quedamos por la tarde. El Gustavo también se sumó.

La mañana la dediqué a hacer compras, que necesitaba calzado cómodo y seguro para los Sanfermines; cómodo porque es previsible que pare poco en casa, cómodo porque es seguro que no faltarán cristales por el suelo.

Quedamos a las ocho de la tarde en la cafetería Koppo. Cuando llegué, ya estaban esperando el JL y el Gustavo. El JL, con la cabeza como una bombilla, el Gustavo comparándolo con el monstruo de Shrer despintado.

El JL aguantaba las bromas con estoicismo, incluso hacía chistes:

-Lo malo es cuando me lavo la cara, que no sé donde acabar.

Al final hasta posó para que lo fotografiara.

-Venga, cenamos algo aquí y hacemos planes para los Sanfermines -propuso el Gustavo.

La cena fue de esas en las que la comida se olvida entre bromas, risas, no pocas carcajadas, y algún pase de manos por la calva del JL

El tema de conversación principal fueron, por supuesto, los Sanfermines; planeamos reservar mesa ahí mismo para almorzar antes del chupinazo, hablamos de que alguna mañana iríamos primero al encierro y posteriormente al Baile de la Alpargata, se pelearon por quien bailaría antes conmigo en la Verbena de la Plaza del Castillo… Todo perfecto, hasta que, mientras bebía, el Gustavo comentó lo bonito que me quedaba el escote cuando levantaba la cabeza para beber.

Al volver del baño tras limpiar la mancha de vino que el comentario del Gustavo había dejado en mi blusa, los noté distintos. A mí no me engañan, ya no, que los conozco. Algo habían tramado durante mi ausencia, y seguro que nada bueno.

Tras la cena, sacamos cafés y chupitos; los suyos de orujo de hierbas, el mío de Baileys.

Salimos para pagar la cuenta a la barra, y ya creía que nos íbamos cuando el Gustavo pidió otra ronda:

-Venga, que de aquí nos vamos de juerga.

-¿A dónde? –pregunté.

-Podemos ir al Baluarte, que hay una exposición de no sé que –propone el JL.

Como ya os he dicho, barruntaba que algo tramaban, y tuve claro que la exposición estaba incluida en sus planes, pero no puse pegas, porque… ¿cómo iba a suponer que me iban a llevar a mí, con lo pudorosa que soy, sabiendo como bien saben que soy mocita a… ¡La Feria Europea del Erotismo!?

Y ahí me veis, entre vibradores enormes, pasteles en forma de falo, máscaras de esas de sadomasoquismo, látigos, afrodisíacos, vaginas de latex, hombres y mujeres que ofrecían stripteases privados en cabinas o dentro de un coche de esos largos que les dicen limusinas… y el escenario, que no sólo se desnudaban y hacían guarrerías delante de todos, que incluso pedían gente del público para añadirse a la guarrada. Y que había quien subía, oyes, que hasta el Gustavo se empeñó en que subiera yo para meter mano al hermano del Dinio. Me negué, claro, que una es señorita. Además, que no iba a saber qué hacer con semejante trasto.

Ahí me tuvieron casi dos horas, viendo lo que no había visto en mi vida. ¡Unas cosas! Cuando se me fue el sofoco hasta me divertí. Y pensando en vosotros saqué fotos.

Claro que todo pecado tiene su penitencia, lo que no suponía es que ésta me sería tan estricta:

Esta mañana, cuando me siento en la mesa para desayunar, mi sobrino el Mikel dice:

-¡Pero si la tía estuvo ayer en lo de la Feria del Erotismo!

-¿Yo? Que tonterías dices. ¿Cómo voy a ir yo a un sitio como ese? –miento con descaro.

-Que sí que´stuviste, que todavía llevas el sello en el brazo.

Y era verdad, que al entrar nos sellaron en el brazo por si salíamos y queríamos volver a entrar. ¡Y esta mañana todavía llevaba la marca!

Voy a purgar mi perversión tendiendo que aguantar las puyas de mis sobrinos hasta que me muera. ¡Seguro!

Que vergüenza. ¿Qué va a pensar mi familia de mí? Ay si se enteran en el Pueblo.

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1 Julio 2009

(277) VAGA PARA ESTO DEL ESCRIBIR.

Estoy de un vaga para esto de los Interneses...

Debe ser cosa de la calor, que aquí en Pamplona nos estamos asando. Fijaros si hará calor, que este fin de semana que me he quedado sola en casa porque la familia está cogiendo vicio con eso de irse a una Casa Rural, me ha venido de visita una amiga y no la he sacado sino a comer a un barico cerca de casa para comer a la sombra de su terraza.

El resto del fin de semana lo pasamos frente al aparatico ese que se le echa agua y hielo y saca airico fresco; en mi disculpa diré que sí que sugerí dar un paseo por lo mejor de Pamplona, a lo que ella se negó, que la temperatura no invitaba a ello.

Esta falta de inspiración para escribir no lo estoy tomando como unas vacaciones de lo literario, que me angustio por no ser capaz de dedicaros unas letras, pero no os impacientéis porque ya quedan pocos días para que empiecen los Sanfermines y entonces si que espero publicar a diario para contaros como me van las fiestas, pero antes, el sábado, el JL tiene que someterse a su ceremonia anual de cortarse al cero su pelo, y como me ha pedido que lo acompañe, espero que me deje sacarle fotos para colgarlas aquí.

Así que ya que me he disculpado por no escribir, ahora sí que me voy a relajar hasta el fin de semana, que entonce sí que tendré que publicar, aunque sea las fotos de la rapada del JL.

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25 Junio 2009

(276) ARTÍCULO PRIMERO: CONOCER AL PERSONAL.

Hay personas que en cuanto las veo me tenso. Y preparo mi defensa.

Hoy me he encontrado con una de ellas.

Que se le había roto la moto, me dice, y que es la segunda vez, que hace diez días le cobraron trescientos euros por arreglarla y ahora quinientos y pico.

Le interrumpo diciéndole que la crisis me está pegando fuerte. No se lo digo de forma tan directa, claro, que no es bueno para la estrategia; empiezo detallando lo poco que vende la tienda para la que coso, que está pensando en cerrar y puedo verme en la calle. De ahí paso a explicarle que claro, con pocas ventas hay pocos arreglos, lo que significa que casi no cobro dinero.

Él no me escucha, él está empeñado en hacerme ver la faena que le han hecho, que como además la moto es de segunda mano no tiene garantía, que a ver que va a hacer él, que ya le ha comentado a la mujer que la cosa está muy difícil.

Yo le detallo mis problemas económicos, que los Sanfermines están al caer y ni tengo para comprarme alpargatas.

-Pero es que no tengo un duro, eh. Fíjate que si me ves salir de esta cafetería es porque me han invitado, vamos, que no me llega ni para hacer cantar a un ciego –le digo.

-Entonces no me podrás prestar doscientos euros, ¿verdad? –se duele.

-Pues no. Ya lo siento. Y tú, ¿puedes devolverme los veinte que te presté el otro día?

-Pues tampoco.

-Ya.

Tags: sablazo

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24 Junio 2009

(275) BOCADILLO DE JAMÓN COCIDO. CON MANTEQUILLA.

Ni recuerdo cuanto hace que no me ponía para cenar un bocadillo de jamón cocido.

Ayer lo hice.

Primero quise untar un poco de mantequilla en el pan, pero estaba en el frigorífico y por lo tanto dura como una piedra.

La mantequilla que usamos en casa vienen cortada en rectángulos pequeños, de esos envueltos en forma individual. Calculé que usaría cuatro.

Como tenía hambre, pensé que ablandaría más rápido si los guardaba unos minutos en el bolsillo mi pantalón.

Me puse a leer por hacer tiempo.

¿Alguien sabe como limpiar de mantequilla un pantalón de algodón?

¿Y un sillón?

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23 Junio 2009

(274) ENGANCHADA A LA LECTURA.

En esto de la lectura siempre voy a rebufo porque no soy lectora de best seller sino todo lo contrario; basta que un libro nuevo de esos con mucha publicidad se convierta de la noche a la mañana en el más leído para que lo mire con recelo.

Al tiempo, si me convence lo que escuchó o leo sobre el libro en cuestión, termino comprándomelo, pero sin mucho entusiasmo, aunque no son pocas las ocasiones en las que debo reconocer que mis escrúpulos por los best seller son injustificados.

Esto que os cuento me ha pasado como no podía ser de otra manera con la trilogía “Milenium”... hasta hará de esto diez días que me vino el JL con un paquete.

-¿A qué viene esto? –le pregunto mientras arranco el papel de regalo.

-Es el libro “Los hombres que no amaban a las mujeres”. Como ayer me dijiste que no lo tenías leído y sé que va a gustar...

Tardé días en empezarlo, y al principio estuve varias veces tentada de abandonar su lectura, que buena literatura, lo que se dice buena literatura no es, y entretenido tampoco, pues se me hizo lento. Al principio digo, que una vez fui abduccida por la trama pero sobre todo por los personajes, ya no pude dejarlo.

Si iba al baño el libro venía conmigo, si a la cama también:

-Mariana, por Dios, apaga la luz, que no son horas –protestaba Madre, y la apagaba, sí, pero a veces yéndome al salón para seguir leyendo.

Si me tomaba un café me lo tomaba frío porque estaba tan concentrada en la lectura que lo olvidaba. Si iba en el autobús urbano que en Pamplona decimos Villavesa, se me pasaba la parada y tenía que volverme andando. Todo culpa de la absorbente lectura.

Pero no sólo, que algún asado lo he recordado cuando me ha llegado el olor a quemado.

He terminado de leer las seiscientas sesenta y cinco páginas del libro “Los hombres que no amaban a las mujeres” en menos de una semana. Ahora estoy leyendo el segundo libro de la trilogía “Milenium” que se titúla “La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina”. Ya estoy por la mitad, exactamente en la página trescientos cuarenta y nueve de las setecientas cuarenta y nueve que tiene este segundo libro. ¡Y lo compré el sábado!

Esta es la razón por lo que tengo un poco abandonada esta bitácora. Y por lo que cuando entro a leeros y comentaros lo haga con cierto cargo de conciencia.

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15 Junio 2009

(273) CALOR Y FOTOGRAFÍAS.

Sí que estoy vaga para escribir, sí. Me disculpo en estos calores que hemos sufrido en Pamplona, que lo único que apetece es sentarte en frente del aparatico ese al que le echas hielo y agua y saca aire fresquico.

Y como estoy vaga para esto de la escritura, aunque compruebo que no soy la única, voy a tirar de fotografías, que últimamente he sacado varias que me gustaría enseñaros.

El sábado resultó ser el día más caluroso de los últimos cuatro años en Pamplona, y la única forma de combatirlo, además de mi aparato ese del aire fresquico, fue a la sombra de una terraza.

Con la siguiente fotografía os comunico que ya son Sanfermines… en el Corte Inglés; sabréis que no es lo mismo ir al Corte Inglés que ir a que os corten las ingles, ¿verdad?

Aquí os presento el cordero que me comí el domingo receta La Cocina de Samira, que como todo lo que he hecho basándome en sus recetas me salió riquísimo. Bego, bonita, que sepas que por este y otros muchos platos que no he publicado, me has arruinado la operación bikini, y que durante el verano me voy a acordar más de una vez de ti y de tus delicias.

Seguiré mostrándoos como va la obra de la placica que hay debajo de casa. Veréis que ya está muy avanzada, y que quizás, tal vez, esté terminada para que en Sanfermines sea asaltada por visitantes para dormir su agotamiento etílico-festivo sobre su fresca hierba recién plantada.

Para terminar, un alarde celestial que he fotografiado en un espacio de quince días desde mi ventana.

 

 

 

Tags: calor

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8 Junio 2009

(272) ELECCIONES ALDEANAS.

Las primeras elecciones de la democracia en el Pueblo trajeron nefastas consecuencias para las siguientes.

La Inés de Casa Colillas se presentó temprano para votar:

-A ver, Inés, enséñame el carné –pidió quien se colocó con toda calma detrás de la urna porque hasta entonces había estado desayunando con el resto de los componentes de la mesa electoral unas magras con tomate y su correspondiente porrón de vino en otra mesa puesta para la ocasión en la misma habitación.

-¿Conocer hacer no haces o qué. O es que ya´stás piripi a estas horas? La Inés soy pues. Si tú los ha dicho.

-Que sí, Inés, pero que´sto es mucho serio, que bien claro nos han dejao que sin falta el carné pedir hemos de hacer.

-¿Con tonterías has de venirme o qué? Pues si soy la Inés pues que ya sabes quien soy y a santo de qué necesitas un papel que lo diga. Que además a saber donde tengo yo los carneses.

-Venga, vale, pues vota.

La Inés sacó un papel del bolsillo:

-Pues que yo y el marido, y el mío mayor y su mujer son de votar a la UCD. El mediano s´ha empeñao en que al PSN. Mi segundo y su Rosa al AP. Paco el chico a...

-Pero Inés, que así no se puede, que tienen que venir ellos.

-¡Cómo van a venir si están en los campos fumigando los manzanos! A ver si ahora fiar no vas a hacer de mí. ¿Te he pedido yo algún papel que ponga lo que votamos? Si me fío yo de ti a santo de que m´has de venir tú con desconfianzas. Yo decir ya te digo lo que son de votar. Y bien claro, que´n este papel lo traigo, así que a ti te queda votarlos y tan amigos.

-Que no, Inés, que no son desconfianzas, pero que no se puede, que si te dejo acabamos todos en la cárcel, que esto es de mucha responsabilidá, que así m´han dicho los señores que trajeron la urna esta del votar.

-¿Me vas a empezar tú con sinsorgadas? ¿A mí? ¿Acordar no haces o qué que no hace de´sto dos años prestar te hicimos la simiente pa la siembra del terreno ese tardío que tenéis junto al río y largo largo que te dejamos pa devolver? Y mi hijo el segundo las veces que te tiene ayudao en la labranza, ¿tampoco haces de recordar? Y luego querrás que te deje mi buey izquierdo ese rubio tan bueno que tenemos, ¿no? Venga, hazme eso de votar no sea que acabemos riñendo.

-Inés, que por mí sí, que ya lo sabes, pero que no puedo.

-Traza lleva esto de acabar mal, eh, luego no me vengas con que avisao no´stabas pues.

La Inés se fue enfadada sin haber podido votar.

Ese día, a las once y media de la mañana se cerraron las urnas en mi Pueblo, que viendo que habían votado casi todos, se fue en busca de quienes no lo habían hecho para que lo hicieran o dijeran que no querían hacerlo. Hasta a la Inés se preguntó recibiendo como contestación a gritos desde su ventana que aviaos estaban si pensaban que después del feo que le habían hecho iba a votar.

En el parte de incidencias no se puso nada, que lo de la Inés se tomó como anécdota sin importancia.

Anécdota sin importancia que trajo consecuencias, porque la Inés, que a malas era de cuidado, cuando escuchó lo contentos que habían quedado los componentes de la mesa electoral por haber acabado tan pronto pergeñó como vengarse, y a partir de entonces hasta que murió, dudó en todas las elecciones sobre si votar y a quien hasta un minuto antes de que se acabara el plazo legal, obligando de esta forma a permanecer junto a la urna a toda la mesa electoral hasta las ocho de la noche aunque para las diez y media de la mañana hubieran votado todos.Todos menos ella, claro.

Tags: elecciones

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4 Junio 2009

(271) CANTANDO A UN AMIGO.

Fue a principios de la década de los ochenta del siglo pasado, hace tantos años que provoca vértigo calcularlo si eso conlleva sumergirte en la propia historia, cuando me llegó una carta remitida desde San Sebastián donde tenia varios amigos de esos íntimos; uno del Valle que fue a ahí a trabajar, una delicia de mujer llamada Idoia Sagárzazu que por entonces luchaba por ser actriz y que murió joven habiéndolo conseguido, algún tolosarra que resultó ser pariente y es que por mis venas corre sangre de aquellas tierras...

La carta contenía una invitación para el Carnaval DonostIarra con la advertencia de que no se me ocurriera presentarme sin disfraz; no me sirve la excusa “no traje traje”, apostillaba la invitación que me obligó a coser con prisas un disfraz de odalisca pudorosa.

Volví de aquel Carnaval con mil sensaciones que aún perduran y una canción que se hizo banda sonora de esos días felices.

Claro que pregunté por el título de esa canción, pero su recuerdo se diluyó por la noche y la fiesta. Y quienes me atendieron en las tiendas de música donde intenté encontrarla no la reconocieron en mi torpe y avergonzado tarareo.

El paso de las décadas no afectó a mi obsesión por esa melodía, y no hace mucho, Iñaki, apoyándose en los pocos datos que le pude dar, supo regalarme no sólo el título sino también la forma de buscarla en esto de los Interneses.

Es por lo que ahora que se me va temporalmente de Pamplona se la dedico para sumar su grato e indeleble recuerdo al tesoro de ellos que esta canción me custodia

Va por ti, Iñaki, amigo, que si consigues lo que mereces en esta nueva travesía, seguro que va a ser mucho y bueno. Ah, me debes una comida, que no se te olvide.

LAU TEILATU

Estamos aquí
y me alegro
y seguro que tu padre también;
y qué bien...¿cómo va
tu bufanda blanca.

Cuatro tejados encima
la luna en medio y tú
mirando hacia arriba,
tu humo en las manos
con un soplo...soplo!
va a venir donde mí
y de nuevo seremos
felices
en la fiesta de cualquier pueblo.

Dulcemente
cántame
María Solt de Benito.
Sin llorar,
estás blanca y las lágrimas
borran tu color.

Cuatro tejados encima
la luna en medio y tu
mirando hacia arriba,
tu humo en las manos
con un soplo...soplo!
Va a venir donde mi
y de nuevo seremos
felices
en la fiesta de cualquier pueblo.

Feliz-felices mañana
volveremos a estar
con un poco de champán;
sin dinero pero
las estrellas estan con nosotros
junto con la musica de un piano.

Cuatro tejados encima
la luna en medio y tu
mirando hacia arriba,
tu humo en las manos
con un soplo...soplo!
Va a venir donde mi
y de nuevo seremos
felices
en la fiesta de cualquier pueblo.

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MARIANA LA ALDEANA

Pamplona, España
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Me dicen la Mariana, y hasta que las circunstancias obligaron a trasladarme a casa de mi hermano en Pamplona, vivía feliz con Madre en un pueblo del que terminamos siendo sus únicas habitantes. Mi sobrina la Luzi me aconsejó que para no aburrirme escribiera esta bitácora, y aunque al principio no estaba muy convencida, he terminado enganchada a esto. ¡Que inventos! Ah, el diecisiete de Febrero vuelvo a cumplir mis cincuenta años... y sigo mocita. Autor: Julio Luis Ezpeleta

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