(23) ¡AY SI ALGUIEN SE ENTERA! I
He pedido a Mikel que se gane la paga enseñándome a utilizar un buscador. -Mira, pulsas con el cursor en “Favoritos”, luego te desliiiiizas hacia abajo, y cuando llegues a “Buscador” tuerces para este lado y le das a donde pone Google. Lo había entendido a la primera, pero la flechica que se mueve por la pantalla tenía más nervio que una chuleta en casa de pobre y no atinaba. -Dale aquí –me señalaba Mikel con el dedo-. Sigue, sigue, venga que vas bien.... Desliiiizate. Bien, ahora para el lado. Venga que lo tienes. ¡Casi! Te has vuelto a salir. Empezando desde el principio. Y se reía burlón. -¡Que sí! –he terminado por contestarle. -Que ya lo he entendido. Pero la puñetera flechica está de que no. Y encima tú me pones más nerviosa. Que´sque no callas, canso. Que´squeres un canso. -Vale, vale. Mira, yo me tiro aquí en la cama y no abro la boca hasta que tú me digas.
-Échate, sí.
Se tiró Mikel a plomo en la cama de su hermana, y sin su verborrea no tardó en aparecer en la pantalla un colorido “GOOGLE ESPAÑA”. Cerré la ventana y volví a repetir todos los pasos. Varias veces, hasta que pude completar el proceso con cierta fluidez. Me volví para pavonearme ante Mikel, pero estaba dormido. Sonriendo y poniendo morritos. ¿Qué soñaría? No me reprimí. Me agaché y le di un beso en la frente. Al retirarme... ¿Qué es eso? Estaba pegado a su cuerpo. Seguramente se le cayó cuando se arrojó a la cama. Era sin duda un cigarrillo. Pero un cigarrillo raro.
Lo cogí. Huí hacia mi habitación y lo mantuve en la mano, observándolo mientras escucho a Madre hacer reír a Peque en la cocina. Estaba asustada. ¿Por qué había cogido el porro? Quizás la respuesta esté en mi adolescencia. Recuerdo una por una a las diecisiete amigas que formaban mi cuadrilla de adolescente; Tres éramos del Pueblo, el resto de otros pueblos cercanos. Un hermano de Rosita, la menor de casa Témporas, hizo el servicio militar en Regulares. Cuando vino de permiso trajo hachís, y Rosita se las apañó para despistarle un trozo. Casi toda la cuadrilla lo probó. Las únicas que no lo hicimos fuimos Olga la del Reniego y yo. La del Reniego por pusilánime. Yo, por unas fiebres que me dejaron en cama el fin de semana que lo fumaron. Y durante meses me sentí discriminada porque no hablaban sino del hachís y sus efectos. -¿Te acuerdas que risas? –se decían unas a otras. Yo, que remedio, a callar. ¡Rabiando! Ahora soy yo quien tiene un porro. ¡Y no sé que hacer con él! Pensé que seguramente Mikel no habría despertado, y que estaba a tiempo de dejar el porro donde lo encontré para evitarme problemas. Pero no lo devolví. En vez de hacerlo, fui decidida a la habitación de la Luzi donde Mikel seguía poniendo morritos en sueños. Necesitaba fabricarme una coartada. Me siento frente al ordenador, respiro dos veces profundamente, me giro hacia la cama... Y grito: -¡Ya está! ¡Mira...! Ah, perdona, no sabía que estabas dormido –me excuso ante Mikel que mira sorprendido con ojos de chino. -¿Qué? -Que ya estoy en el Google. ¡Mira! -¿Ah sí? -¿Quieres que lo dejemos por hoy? –le pregunto-. Pareces cansado. -Sí. Sí. Gracias. Mañana seguimos. -Pero lo he hecho. ¿Ves? -¡Que sí!
Volví a mi cuarto y nerviosa busqué hasta encontrar el lugar perfecto donde ocultar el porro; el interior del lomo de uno de mis libros más gruesos. Antes de esconderlo, lo mantengo sobre mi mano. Lo miro. Si le fumo unas caladas, lo que no está decidido, deberé tener mucho cuidado. -Pero, ¿estoy loca o qué? Casi cincuenta años y jugando con porros –me riño muy seria. ¡Ay Dios mío si alguien se entera! Y me entra la risa.






tumbaita dijo
Fumatelo. No pasa nada. No es una droga que engancha, es como el café, que aunque gusta, en no queriendo, se puede prescindir de el, no te dá el mono. Yo lo he provado más de una vez y te pone más alegre. No es como el alcohol que es muy peligroso el enganche, ni las demás drogas sintéticas, que dejan a la gente pá el arrastre. Ya te digo, como el café, son matas. La cafeina dá nervios, y el hachis te invita al cachondeo. No abuses. fumate ese. Y ya sabras así lo que es fumarte un may, saludos, que te aproveche.
20 Diciembre 2007 | 02:29 PM