(63) LA TORTILLA DE LOS REYES MAGOS 3/4
La Remigia me debió ver llegar porque abrió la puerta cuando justamente llegaba a ella.
-Mariana, si te vienes a por la Margarita, no está –gruñó como saludo.
-Buenos días Remigia. ¿Y por donde anda si puede saberse?
-¡Ay, inocente! ¿Pero no tienes sabido que a mí naide me dice nada? Preguntar que si sé o no sé es tontería. Y ahora tú querrás pasar pa la espera, ¿no? ¡Dios, que cruz m´has echao! Pero Señor, ¿tanto mal te´hecho? Venga, tú, ¡tira pa´dentro!
-Que no, Remigia, que prefiero dar una vuelta por aquí mientras llega Margarita.
-Ya, pa que luego tenga que dar yo explicaciones sobre si t´echao o no t´echao. ¡A mi edad! Que a ver cuando Dios se acuerda de mí y me lleva pa que pueda descansar. Oye, que ya harás probar la sidra, ¿no? Que sabrosa-sabrosa ha salido este año. Y que Margarita te dirá lo que quiera, pero todo el trabajo me lo he tomao yo.
-¡Claro que probaré la sidra! Con lo que me gusta, pero luego, que ahora, mientras llega Margarita, me voy a acercar a mi pueblo pa ver cómo está la casa.
-Tú te m´has venido a joder, ¿verdad?
-¡Remigia...!
-Pos pasa pa´dentro, que sino luego soy yo la perjudicada.
Y “pa´dentro qu´he pasao”, que remedio.
Después de sacar vasos y una jarra de exquisita sidra, la Remigia se sentó a mi lado y no tardó en quedar dormida. Le quité con cuidado el vaso de entre sus engarfiados dedos y me mantuve en silencio, ante el fuego de la chimenea, observada por un gato viejo tumbado junto a la pared.
A pesar de que Margarita no tardó mucho, la espera se me hizo larga.
-Pero Mariana, ¿qué haces ya aquí? Creía que llegarías más tarde. –saluda al entrar.
-¿Cómo sabías que iba a venir? ¿Tienes poderes nuevos? –me burlo.
-Que no, que te tengo dicho mil veces que´n ver el futuro soy poco ducha. Pero tampoco me hacía falta pa esto. Que pues no tenían ni poco pregonao los Curda que les venías a hacer una tortilla. Que a ellos mucho venirles pa´cerles la tortilla, pero en seguro que si me vienes a visitar a mí es pa pedir algo. Pues mira, me debes una tortilla de las tuyas Y no vuelvas por esta casa si no es con la tortilla. Ah, y también me debes el enseñarme como es eso de los Entremeses.
-Interneses –corrijo. -Se dice Interneses.
-Pues eso, lo de las guarradas.
-Vale, pásate cuando quieras por Pamplona y yo te enseño.
-Cualquier día me presento. Y oye, y la Remigia, qué, ¿se t´ha quedao dormida?
-Ha sido sentarse y quedar dormida con el vaso de sidra en la mano.
-Últimamente duerme mucho. No sé si por la mucha sidra o porque´stá mayor –comenta Margarita preocupada. -Por cierto, Mariana, la Navidad no te la felicito que ya´stá pasada, pero que feliz año nuevo, eh, Dame dos besos.
-Feliz año nuevo –le deseo besándola.
-Ahora dime a qué me vienes.
-A por un remedio para la gripe, que tengo a toda la familia enferma.
-Pues estás de suerte, que´ste año me están pidiendo tanto el remedio ese que lo tenía acabado, pero ayer mismo hice más, así que espera un momento y yo te lo traigo.
-A ver si es un momento corto, que tengo prisa pa ir a casa de los Curda.
No tuve tiempo para impaciencias. Margarita llegó enseguida con unos frascos llenos de una masa amarillenta.
-Gracias Margarita. Prometo que a no tardar te me vengo con la tortilla. Ahora me voy a casa de los Curda, que se m´hace tarde.
-Me vendrás pronto, ¿verdad? Que me tienes que contar cosas, que tengo curiosidad con eso de los Entremeses.
-Interneses.
-Lo que sea.
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skpe dijo
Por lo que mas quieras....hazme una tortilla que ya me entro curiosidad por probarla....jejeje...y la acompañamos con sidra...
! Tas tardando...ya...jejejejeje
6 Enero 2008 | 08:31 PM