(66) HACE UN AÑO Y HOY SE CUMPLE EN ESTE DÍA...
Hoy, ocho de enero, se cumple un año desde que inicié una serie de artículos titulados: “CRÓNICAS DE UNA EMOCIÓN”.
Y para celebrarlo, os invito a que hagáis este ajoarriero cuya receta detallo, que si la seguís al pie de la letra os garantizo el éxito.
Empiezo revelando la alquimia que convertirá unos excelentes lomos de bacalao en exquisito ajoarriero.

Grandes chefs, con rostro serio y gesto de entender del asunto, aconsejarán dejar el bacalao, alguno hasta pueden llamarlo “bacalado”, que los hay finos finos, veinticuatro horas en un agua que será cambiada varias veces hasta lograr su punto de sal.
Pero hay un problema: la sal utilizada para conservar el bacalao es sal basta, no de mesa, por lo que yo opto por desalarlo completamente; ya le daré el punto de sal cuando todos los ingredientes estén mezclados y pueda catar el resultado.
Tampoco faltan expertos dogmatizando que el bacalao se ha de cortar en gruesos tacos, pero yo soy de la opinión de que debe estar desmigado para que absorba todo el sabor, que si los trozos son grandes, lo que comes no es ajoarriero sino bacalao con tomate, lo que, os garantizo, nada tiene que ver.
Deja el bacalao en remojo, cambiándole de aguas cada vez que te apetezca, hasta que al probar lo notes soso. Calcula veinticuatro horas si no sufres de obsesión crónica, que si cambias de aguas a cada minuto lo tienes desalado en una hora.
Prepara salsa de tomate o compra unas latas de las buenas, que si no es lo mismo, sí puede dar igual, sobre todo si el comensal no es excesivamente morrofino.
Saca el bacalao del agua y envuélvelo en papel absorbente.
Descongela las gambas (si son congeladas, claro, que si las has comprado frescas lógicamente te ahorras un paso)
Corta la cebolla muy menuda y sofríela a fuego muy lento junto al ajo.
Saca la cazuela fuera del fuego, echa el bacalao, dale unas vueltas, añade el tomate y remueve:
Pero no sólo, que...
El truco está en no removerlo más hasta final pero tampoco dejarlo reposar mientras se hace; hay que mover la cazuela con energía durante casi media hora. Darle fuerte al puño, como diría Madre. Por último echar las gambas, remover con cuidado, apagar el fuego y después de dos minutos retirar la cazuela.
BACALAO: Para siete me han dado kilo y cuarto de bacalao. Tengo la costumbre de cuando voy a comprar pedir para un comensal de más y añadir el latiguillo “con hambre”. Osease, que si somos seis para comer, pues pido para siete con hambre. CEBOLLA: Hay quien no le echa. Yo sí y bastante, calcular para el kilo y cuarto de bacalao sobre una o una cebolla y media. Si usas cebolletas, la misma cantidad. AJO: Tres dientes de ajo cortado muy menudo. TOMATE: Que justo cubra el bacalao. ACEITE: Lo justo para impregnar el bacalao. SAL: Al gusto. GAMBAS: Al igual que la sal.
Si no fuera por lo del ahorro de agua que tanto predican, os diría que la mejor forma para descongelar las gambas es: Ponerlas en un escurridor bajo del chorro de agua fría y en pocos minutos están como recién sacadas del mar. Pero... con la política de ahorro energético, os aconsejo que metáis las gambas en el frigorífico hasta que se descongelen. Calcular... ni idea, que yo nunca lo he hecho. Perdón.
1.-Hay quien le echa patata, pimiento del piquillo, pimiento verde... Vosotros mismos; yo ni loca.
2.-Tampoco le echo las pieles. Con pieles en teoría queda más melosos, pero las pieles se deshacen y no me gusta el resultado.
3.-Servir con espumadera, que no salga demasiado caldoso.
Probarlo en bocadillo. Si tenéis alguna absurda extraña razón que os empuje a despreciar el consejo, preparaos un bocadillo pequeño aunque sólo sea para catarlo. Ya me contaréis.
Cualquier cosa: Vino, cerveza... incluso agua. Lo que no podéis hacer es acompañar semejante plato con Coca-cola o cualquier otro refresco azucarado.








skpe dijo
Ejemmmm !! Que mala leche que he cogio....y yo hoy que me toca una naranja....anja anja anja !! Rio por no llorar jijijij...
! Ostras ...Ostras ... Ostras...como huele eso....
Un besote....
8 Enero 2008 | 07:32 PM