(123) LAS COSAS DEL BELTRÁN.
Todo empezó el sábado por la noche. Beltrán dice que no, que se trató de una casualidad, pero yo tengo claro que empezó el sábado por la noche y que si no premeditado sí que fue inducido como diría la Luzi. Y es que el Beltrán es de lo que no hay, que bueno como él solo, pero de vez en cuando tiene cosas de crío. De crío endemoniado.
El caso es que una dependienta de la tienda para la que coso me regaló para mi cumpleaños dos botellas del pacharán casero que hace su padre, y el sábado por la noche saqué una de ellas después de cenar.
Para quien no lo sepa, el pacharán es un licor típico de mi tierra que se hace con anís y endrinas.

Del comercial sí puedes tener garantía de que siempre sabrá igual, pero del pacharán casero es extremadamene dificil encontrar dos botellas con el mismo sabor aún hechas a las vez por la misma persona, que una sola endrina con personalidad puede variar el gusto y aroma toda una botella. Beber el primer trago de un pacharán casero es toda una aventura.
A Beltrán le pareció flojo el que me regaló la dependienta de la tienda para la que coso.
-¡Este pacharán está flojo! –se queja poniendo cara rara.
-¡Tú sí que´stas flojo! –le respondo, que suave sí, pero para mí eso es virtud.
Ahí no quedó la cosa, que cuanto más bebía, más flojo le parecía.
-Pues dirás lo que quieras pero está flojo.
-Flojo no sé, pero malo parece que no porque ya vas por la cuarta copa -le amonestó la Ro.
-Que´sta flojo. Toma, prueba.
La Ro, que no es de beber, probó y le gustó.
-Pues a mí me gusta.
-¡Claro! Porque está flojo.
Esta mañana estaba acabando de subir los bajos de una minifalda cuando me ha interrumpido la Ro.
-Ha llamado el mayor de los Curda por el telefonillo. Ahora sube.
Aprovechando que tenía que venir a Pamplona, Margarita, la bruja del Valle, le ha pedido que nos traiga unos chorizos, y el Beltrán le ha invitado a probarlos junto con unos huevos fritos, lo que el Curda ha aceptado con entusiasmo.
-Pero tiene que ser con prisas, eh, que dentro de una hora tengo que estar en el especialista a que me diga.
-¿Te pasa algo?
-Que no, que me mandaron hacer unos analís.
Parece que eso de lo del Día de la Mujer tampoco ha funcionado este año, porque si bien Beltrán ha invitado, la Ro ha tenido que freír los huevos y el chorizo, y yo unas patatas que de repente se le han apetecido al mayor de los Curda.
-Pero a ver si me las haces de esas de sartén, eh. Oye y si me las hace la Mariana mejor, que le salen muy buenas.
-Y ¿Por qué no te las haces tú?
-Venga, morro avieso, si pa una cosa que te se pide...
Y se las he hecho, que una es como es, pero he de confesar que cariño, lo que se dice cariño, les he puesto poco.
Beltrán ha sacado vino para el Curda. Él, que esta semana trabaja de tarde y no le faltaba mucho para entrar, ha comido con agua.
Entre risas, chismorreos del Pueblo, mojar pan en los huevos, pinchar en chorizo y patatas, y que en cuanto mediaba el vaso de vino del Curda Beltrán se lo llenaba, la botella iba vaciándose a ojos vista. Ya le decíamos al Beltrán que no le sirviera tanto vino, y al Curda que recordara la visita al médico, pero no hacían caso.
Harta de reñirles, me he venido al trasto este de los Interneses hasta que al rato me han llamado a la cocina.
Al Curda se le notaba la mirada titubeante, osease, como que la quería fijar pero le costaba decidir en qué o donde. La Ro expectante, Beltrán con sonrisa pícara.
-Y ahora que estamos todos, dinos, Curda, ¿qué tal el vino? –le pregunta Beltrán.
El mayor de los Curda se sirve otro vaso. Lo huele, mira hacia el techo y se queda un rato ensimismado.
-¡Curda! Eh, Curda.
-Eh, ah, sí.
Juega con un poco de vino en la boca. Hace gestos raros, bizquea, lo traga, piensa un rato, se bebe de un trago el resto del vaso y concluye balbuceante:
-Tiene cuerpo.
-Pa vino sí –exclama mi hermano exultante. –Pero ¿a que pa pacharán resulta flojo?
Dice el Beltrán que fue sin querer, que se ha confundido, que como era del casero y lo habían metido en botellas de vino pues que no se ha enterado hasta el final.
Y el Curda, ¿seguro que no se había dado cuenta? Que por color, el pacharán ese puede pasar por vino claro, pero el aroma y el sabor...
Claro que de los Curda cualquier cosa.
Beltrán se ha ido a trabajar, los críos a una actividad que tienen los martes. La Ro con el Peque a comprarle una rebequita, Madre está en el hogar del jubilado.
Me han dejado a solas con el Curda tumbado en el sofá del salón. Roncando y metiendo ruidos. Esos ruidos... no serán arcadas. Ay Dios, que no me vuelva a vomitar.











catalaneta dijo
JA JA JA que panzada de reir me he dado.
Conque flojito eh?
Sin querer a ti te van desapareciendo las botellas, ji ji mejor les pones una etiqueta de veneno que si no te van a dejar sin.
Ya me has alegrado la tarde guapa.
Besitos
11 Marzo 2008 | 06:21 PM