BOICOT A LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE CHINA
Hay quien defiende la idea de que gracias a los Juegos Olímpicos, China está avanzando en cuestiones de Derechos Humanos.

No nos engañemos, a causa de los Juegos Olímpicos, China, el gobierno Chino, está aplastando toda disidencia a base de desapariciones, encarcelamientos, tortura, censura... Todo ello con la tolerancia del resto del mundo, o mejor dicho del resto de gobiernos mundiales, que ante el poderío chino miran hacia otro lado.

Una muestra de ello es la brutal actuación de la policía China con los oprimidos Tibetanos.
Frente a quienes por no molestar al gigante chino dicen que en China se está avanzando en cuestión de Derechos Humanos, miles de voces, la última la del Presidente de Francia, dicen lo contrario, como la Fundación Dui Hua, que analiza cuestiones legales en China desde los Estados Unidos y que afirma que el país vive el mayor número de detenciones desde los últimos ocho años.
Este artículo quiero dedicárselo a dos personas que en el fondo representan a millones de compatriotas y a la
totalidad de tibetanos.
Uno de ellos es Yang Chulín a quien se llevó la policía no sin antes recibir varias descargas eléctricas cuando intentó despedirse de su familia.
Nada se supo de él hasta que mes y medio más tarde, el gobierno chino admitió que lo tenía preso. Hace dos días fue condenado a cinco años de prisión por el terrible crimen de solicitar firmas para la siguiente petición, petición a la que me sumo:
“QUEREMOS DERECHOS HUMANOS, NO JUEGOS OLÍMPICOS”.
Su abogado, ha dicho textualmente (todo lo textualmente que puede permitir una traducción, claro): “No sabemos como está porque no nos han dejado hablar con él”.
Yang Chulín tiene cincuenta y cuatro años, está (ba) en paro y se encuentra incomunicado. ¿Hasta cuando incomunicado? Pues hasta que el GOBIERNO CHINO quiera, claro.
Dedico también este artículo a Hu Jia, un cibernauta como nosotros que seguro ha escrito en contra de su gobierno menos críticas que la que yo plasmo en este artículo.
Mañana, veintisiete de abril, hará cuatro meses que detuvieron a Hu Jia. Está acusado de incitar a la subversión del poder establecido y su esposa Zeng Jinyan y su hija de cuatro meses, continúan bajo estrecha vigilancia de la policía política. Policía Política, sí, habéis leído bien.
Respecto a este caso, Reporteros sin Fronteras ha dicho:
"La detención e inculpación de Hu Jia es una auténtica provocación cuando faltan pocos meses para el inicio de los JJOO de Pekín que han suscitado vivas protestas en China y en el extranjero. De momento, las autoridades de Pekín siguen sordas a los llamamientos en favor de su libertad. Es imperativo que, antes del inicio de los JJOO, salgan en libertad todos los periodistas y CIBERDISIDENTES", ha manifestado la organización.
Varios miles de internautas han firmado ya la petición en favor de Hu Jia en el sitio de Reporteros sin Fronteras: (pulsar AQUÍ).
Están apostados policías en la entrada del inmueble donde vive Zeng Jinyan, su mujer, y su hija de cuatro meses, se han instalado cámaras de vigilancia y un grupo de policías está permanentemente encima de su apartamento. La joven está sometida a escuchas y teme responder a las peticiones de entrevistas, sobre todo de la prensa extranjera porque entre las muchas amenazas también está la de impedirle ver a su marido o incluso le prohíban salir a ella de su casa. ¿El delito de la mujer? ¿El delito de la hija de tan sólo cuatro meses? Pues, respectivamente, tener un marido y un padre “CIBERDISIDENTE”.
A mediados de febrero pudo acceder a su apartamento un reportero extranjero. Le confirmó que está enormemente preocupada por Hu Jia, cuya salud es muy frágil. Por su parte Li Fangping, abogado de Hu Jia, expresó el 21 de febrero su perplejidad ante el desarrollo del proceso. "Da la impresión de que va a haber que esperar a que se dicte la sentencia para poder acceder a los documentos y piezas del caso", indicó. Finalmente, la policía sigue vigilando a varias personas cercana a la pareja. Así, el 28 de enero la policía le confiscó el pasaporte a Teng Biao, y le aconsejó que no intente visitar a Zeng Jinyan.
A las 15 horas del 27 de diciembre de 2007 una veintena de policías irrumpió en el domicilio de Hu Jia en Pekín, donde se encontraban su mujer, Zeng Jinyan, y su hija de 6 semanas. Los policías cortaron la conexión a Internet y los teléfonos, y luego detuvieron a Hu Jia. Otros agentes permanecieron en la casa para impedir que Zeng Jinyan avisara a sus allegados. Le enseñaron una orden de detención de su marido, por "incitación a la subversión del poder del Estado".
Hoy, yo, Mariana, me quiero declarar Ciberdisidente y firmo desde aquí simbólicamente la petición que llevó a la cárcel a Yang Chulín:
“QUEREMOS DERECHOS HUMANOS, NO JUEGOS OLÍMPICOS”.
Hoy desde aquí me solidarizo con el oprimido pueblo tibetano y termino con su bandera proscrita.

¡¡LIBERTAD PARA EL TÍBET!!
NOTAS FINALES:
1.-He expuesto unos casos concretos pero no hace falta mucho buscar para encontrar en esto de los Interneses pruebas de la brutalidad de un Gobierno Torturador como el Chino.
2.-Este artículo ha sido enriquecido por el expeditivo método de cortar y pegar.












valvuladescape dijo
Está muy bien que dediques un post a este tema... Un saludo!
26 Marzo 2008 | 08:17 PM