(129) DE PINCHOS CON GUSTAVO.
Ya os conté que el sábado empezaba en Navarra la “X Semana del Pincho”. Pues esa mañana, yendo hacia la tienda para la que coso, entré al Palace a tomarme un café con leche. Ahí, desayunando, encontré a Gustavo. ¿Os acordáis de Gustavo, el que me invita a café con picardía que así él llama al café con chorretón de Bailéys?
-¡Esto es carne y no lo que ponía mi madre en el cocido! –me grita como saludo, que no ha salido Gustavo fino piropeando. Ni fino ni original.
-Galanteador, que´res un galanteador –respondo sin hacerle caso pues sé que piropea a todas.
-¿Un café con leche? –me pregunta Manu, el camarero, que ya conoce mis gustos.
-Échale un poquito picardía –dice Gustavo.
-No, gracias, que estoy con un café y este que me voy a tomar. Si empiezo con picardías termino piripi.
-Este lo que quiere es emborracharte para aprovecharse de ti –advierte socarrón Jesús detrás de la barra.
Gustavo ríe. Y ríe Jesús. También yo río. ¿Por qué río yo?
-Que no, que yo soy un caballero. Claro que ya dicen que en la guerra y en el amor todo está permitido, y por la Mariana.. yo no sé que no haría por la Mariana.
-Palabrero, que´res un palabrero. Y ahora me voy –digo llamando a Jesús para pagar mi café –que tengo que entregar unas prendas en la tienda y se me´stá haciendo tarde.
-Oye, ¿qué vas a hacer luego? Hoy empieza la semana del pincho. ¿Te vienes a comer unos pinchos conmigo?
Me hice de valer, desde luego que sí, que una es señorita, pero terminé aceptando. Y encantada, eh.
Después de hacer mis recados, Gustavo y yo nos fuimos de pinchos.
Empezamos el recorrido con un “Txupito de txangurro con crema de calabacín y notas frescas de manzana” y un “Si tu eres del mar, yo de la tierra” en el Bar Gaucho. El txupito de txangurro fue el primer y mejor de los pinchos que catamos. Una delicia tanto las tiritas de manzana mojadas de txangurro como comer luego el pincho a cucharadas, que ya es raro eso de que un pincho se coma a cucharadas. Ese otro, el del mar y la tierra, estaba bueno, muy bueno, rozando la excelencia, pero se devaluaba compitiendo con su compañero el txupito.
Seguimos en el cercano Bar Fitero disfrutando de unas “Bolitas de ternera a la eclosión de frutos del campo en su salsa con cebollita glassé” y “Mousse de foi al cava rosado con delicias de pato al aroma de uvas”. Las bolitas son unas albóndigas normales aunque pequeñas… hasta que las abres y se derrama desde su centro una salsa que las transforma en pequeñas joyas de la gastronomía. La cebolla…, exquisita. Y en cuanto al Mousse ese, pues una delicadeza para comer también a cucharadas. De ser parte del jurado elegiría el primero, las bolitas, aunque seguro que irá a gustos.

De ahí al Bar la Granja, justo a cinco pasos de distancia, donde saboreamos un “Pastel de Kabraixo con piña deshidratada” y “Costilla de cerdo ibérica lacada al vinagre de módena”. Fuimos porque Gustavo es cliente habitual, y yo, que no soy de pasteles de Kabraixo, me lo comí sin hacerle ascos pues estaba muy bueno, y la costilla de cerdo se dejaba comer aunque sin modestia proclamo que las hago yo mejor. Ah, la piña deshidratada, sublime. A mi juicio, eh, que una no es una entendida en esto del comer fino. Aquí, lo siento, se nos olvidó sacar foto.
Luego, por no andar mucho fuimos al Bar Guría, donde nos sacaron un “Timbal de patata con hongo y piñones con sirope de manzana” y “Brocheta de langostino salvaje con tempura de cataifi”. El timbal estaba como para haberlo pillado con más ganas, que ya llevábamos lo nuestro y tras el recorrido teníamos el hambre ya menguada. Respecto a la brocheta… ¡Tengo que volver a probarla! Aunque para mí sobraba el cataifi ese.

Por último y tras un paseo de menos de cinco minutos entramos en el Bar Otano para catar “Txurraskado: Gorrín frito en su jugo” y “Rollico de la ribera: Pasta brik rellena de las deliciosas verduras de nuestra Ribera”. Que sí, que muy bueno, pero creo que no tienen mucho que hacer enfrentados a las delicias descritas y saboreadas.

En los tres primeros bares, Gustavo me pidió una caña. En los dos últimos estuve atenta y conseguí no sin esfuerzo que me sacaran minis. De cerveza pero minis. Y aún así fui bastante contenta a casa.
Ante el primer pincho le comenté a Gustavo la pena que me daba el que no tuviera la maquina de retratar de la Luzi, a lo que él se prestó a sacar fotos con su teléfono móvil. Al despedirnos, ya pasadas las tres de la tarde, al preguntarle cuando me daría las fotos, él me ha contestado que el lunes sin falta me las pasaba en un Cede. Y ha cumplido.
La semana no ha hecho más que empezar. Seguiré informando. Con perdón, que sé que hay a quién molesta mis artículos culinarios.
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www-lacoctelera-com-inaki dijo
Joder, Mariana, me llevas 3 vueltas de ventaja. Este año ando peor que Fernando Alonso...Espero alcanzarte en breve...y compartir un pincho contigo. Un besote.
Iñakito.
7 Abril 2008 | 12:28 PM