(166) BANDA SONORA PARA UN AMOR INEXISTENTE.
A padre se le conocía en el Pueblo por el apodo familiar de “el Señorito”, pero también por “el Adelantao”, y es que él sí que fue un adelantao a sus tiempos, no como esos presuntos artistas que lo utilizan para disculpar su falta de éxito. Mi padre si que era un adelantao, y lo puedo demostrar.
¿Qué necesitaba una bicicleta para ir a los campos? Pues cuando podía se la compraba si le era imprescindible, pero, incluso con meses de antelación, primero adquiría las pinzas esas especiales para sujetar los bajos del pantalón.
¿Qué planeaba comprarse una moto para ir a Pamplona cuando en Pamplona empezaron a poner pegas a entrar en ella con caballerías? Pues se adelantaba procurándose primero el casco que guardaba como un tesoro hasta que los tiempos vinieran propicios para encarar ese gasto.
¡Le hacía ilusión!
Yo debo haber heredado esa particularidad, y tengo una angustia...
Estoy convencida de que una pareja como Dios manda debe tener una canción propia; No por eliminación sino la que marca la banda sonora del noviazgo. La pareja sin su canción es una pareja de chichinabo, de esas incapaces de priorizarte, de las que tropiezan siempre en el mismo obstáculo sin amarte lo suficiente como para dinamitarlo. De esos sucedáneos de amor existen cuantos quieras, pero he aprendido a despreciarlos, que solterona sí, pero no desesperada.
Sabéis que soy mocita, que Cupido no ha reparado en mí, que lo tengo asumido, pero..., pero es que he encontrado la canción perfecta para una relación amorosa que ya nunca se dará porque estoy retirada definitivamente del mercado este de la carne. Y me jode.
Me jode haber hallado la música durante la que me gustaría abrazar a mi persona amada, la canción que, cuando estuviera lejos mi amor, escuchándola lo creería más cerca, la que portara mil y un recuerdos en los que refugiarme durante los malos momentos...
Escuché esta canción hace un tiempo y me quedé con sólo la melodía hasta que hoy la he vuelto a escuchar, y desde alguna frase que ha quedado en mi flaca memoria he investigado con el rastreador de esto de los Interneses hasta encontrarla, y con ella un nuevo aliciente para ansiar un amorío de esos auténticos que ya no encontraré porque he desistido incluso de buscarlo porque me he convencido que no existe; al menos no el que merezca una persona entregada como yo.
La canción se titula “Puede ser” y la canta una tal Conchita que ni idea de quién es.
CANTANTE: CONCHITA.
Puede ser que me haya equivocado una y otra vez
pero ésta vez es cierto que todo va a ir bien
lo siento aquí en el pecho y en tu cara también
y debe ser, que pienso igual que ayer
pero del revés, todo se ve más claro, más fácil no sé
las cosas se van ordenando solas. sin querer
y dicen que si una puerta se cierra se abre otra, no sé
más grande, más bonita y más fácil que ayer
y ésta vez creo en vez de una puerta viene un ventanal
muy sólido muy fuerte y con vistas al mar
y puede ser que me equivoque otra vez
y puede ser que vuelva a perder
pero hoy la vida me dice que me toca a mí eso de sentirme bien
y puede ser que me equivoque otra vez
y puede ser que vuelva a perder
pero hoy la vida me dice que me toca a mí eso de sentirme bien
y ahora que, se marcha la tristeza y las penas también
quisiera despedirme diciéndoles que
espero que no nos volvamos a ver
y debe ser, que pienso igual que ayer,
pero del revés, todo se ve más claro, más fácil, no sé
las cosas se van ordenando solas, sin querer
y dicen que, si una puerta se cierra se abre otra, no sé
más grande, más bonita y más fácil que ayer
y ésta vez creo en vez de una puerta viene un ventanal
muy sólido muy fuerte y con vistas al mar
y puede ser que me equivoque otra vez
y puede ser que vuelva a perder
pero hoy la vida me dice que me toca a mí eso de sentirme bien
y puede ser que me equivoque otra vez
y puede ser que vuelva a perder
pero hoy la vida me dice que me toca a mí eso de sentirme bien







Ánmera dijo
Se dice de los Señoritos que nunca están satisfechos, que siempre quieren más y que por eso no saben apreciar lo que tienen, porque tooodo les parece poco, todo les parece de chchinabo; hasta el mayor de los tesoros es pura calderilla para los Señoritos. Así que, Mariana, espero por tu bien que no sea cierto que hayas heredado esa insaciable ambición.
Un saludo.
6 Agosto 2008 | 04:47 PM