(270) HE ROTO MI RAMADÁN.
Hoy he roto mi ramadán.
Claro que os preguntaréis qué entiendo yo por "mi ramadán". Os lo explico.
Todos los años al menos un mes, procuro comer con mesura y cenar poco, andar mucho, no probar el alcohol... A eso llamo yo mi ramadán.
Hoy he roto mi ramadán, aunque si hay que achacar algo a alguien propongo como culpables al JL y al Gustavo que son unos salaos. Son más salaos el JL y el Gustavo... ¡La madre que los parió!
Hoy el Gustavo nos ha invitado a comer de menú en la Cafetería Koppo para celebrarlo.
-¿Pa celebrar el qué? –pregunto.
-¿No me vas a dar un beso? –me dice.
Le doy dos. Con una gran sonrisa. Aún ignorante de qué festejábamos.
-Joe, en esto de los besos de siempre he sido partidario antes de uno que de dos.
El JL se ríe. Lo ha entendido de inmediato. Yo no he necesitado explicación pero he tardado más.
-Pero... ¿qué celebramos? –insisto.
-Primero lo celebramos y luego buscamos la excusa –me informa el Gustavo que no es la primera vez que lo hace; ahora, a bote pronto, recuerdo haber celebrado a san Quiero, san Puedo, san Medalagana, san Hoytengopasta, san Cualquierexcusaesbuena...
El Gustavo se ha pedido ensalada mixta y conejo al infierno. El JL, fideuá de calamar, que hoy es martes y los martes en el Koppo hacen fideuá, y de segundo pollo en salsa. Yo, guisantes a la francesa y delicias de pato. De postre, como la cafetería, además de restaurante es también pastelería, y una de las mejores de Pamplona, nos hemos levantado a elegir el pastel que queríamos. Yo me he pedido uno de bizcocho con nata y fresas.
De beber, ellos clarete y gaseosa, yo agua, que estoy en ramadán.
Cuando los cafés, han aprovechado para pedir también dos cubatas de Barceló, que a mí me ha sonado a ron catalán pero me han dicho que no.
-Y tú... ¿un picardía? –me tienta el Gustavo.
-No, que´stoy de ramadán –repito lo que les he dicho en el almuerzo, durante los vermutes, y antes de la comida, cuando el camarero preguntó qué íbamos a beber y ellos han contestado que clarete fresco y gaseosa.
-Pero si tenemos que brindar por la celebración –objeta el JL.
-Yo brindo con agua –me mantengo firme.
-No. Yo no brindo contigo con agua porque brindar con agua trae mala suerte –me espeta serio el JL.
-Vale –cedo. –Me tomaré un picardías.
-Bien –aprueba el Gustavo. Y dirigiéndose al camarero que seguía nuestra conversación con cara de asombro: -Dos cafés solos, uno con leche, dos cubatas de Barceló y un chupito de picardía. Ah, y al café con leche le´chas un chorretón de picardía también.
-Esto... –intento protestar.
-Eso es todo –me interrumpe el Gustavo.
-Perdón. ¿Qué es el picardías? –pregunta el camarero que es nuevo y todavía no conoce nuestros usos ni costumbres.
-Tú pide eso –contesta el Gustavo sin más explicaciones.
Y he roto el ramadán, tanto por el chupito como por el café con leche y picardía. Pero no sólo, que en cuanto prueba el JL el cubata, todavía con el camarero delante, pone cara rara y le pregunta.
-¿Se puede saber quién cojones ha puesto este cubata?
-Esto... no sé –contesta el camarero nuevo con cara de susto, que el JL cuando se pone serio da miedo todo él grande y voz.
-Pues pregunta. Joder.
Al rato nos vuelve el camarero con cara de pánfilo.
-M´han dicho que el cubata lo ha puesto Jose.
-Pues dile que venga y rápido.
Jose es el encargado de la cafetería. Pequeño, cabezón, resabiado por tantos años de barra. Un amigo con quien hemos echado no pocas risas. Entra en el comedor como un vaquero en una tasca buscando pelea.
-¿Qué pasa? –nos pregunta.
-¿Has puesto tú este cubata?
-Sí.
-Pues felicidades. Te ha salido cojonudo.
-¡Serás cabrón!
Y se va todo serio, aunque podéis apostar que al volverse ha desatado la sonrisa.
Al rato vuelve el camarero con dos cubatas y no un chupito de picardía sino media copa.
-Que de parte de Jose, que a ver si se os atraganta. Eso lo ha dicho él, eh, no yo –deja claro el camarero badulaque.
Así que hoy he roto mi ramadán. Pero no he tenido culpa, eh, que han sido las malas compañías.







kilifa dijo
si claro...igualito que yo con mis dietas...que yo no quiero, que me obligan!!! jajajaja
el domingo en la comunion no quería beber, que una se prepara para sus meses de ramadán forzoso, pero acabé borracha como una cuba, fijate cuanto que intenté comentar algo cuando vine, y las letras se me iban...jaja
pero yo sé que tu no querias...que me lo creo...que si...que es verdad...jajaja
guapaaaaaaaaa
2 Junio 2009 | 11:40 PM