(297) MARÍA.
Se me pasó el cumpleaños de María. Y es raro porque no hay día que no la tenga presente. Claro que el tenerla presente es lo normal porque María no se deja olvidar, que en cualquier momento te da un toque como diciendo, “Eh, que estoy aquí”. María es parte de mi vida, por lo que es inexcusable que me haya olvidado felicitarla por su cumpleaños.
No ha renegado de su afición porque sigue ejerciendo, pero en sus buenos tiempos, María fue la cotilla mayor no sólo de Pamplona sino también de su Cuenca, que no había chisme que se le escapara para propagarlo por doquier. Aún hoy en día, si no tiene de que chismorrear, te informa sobre los días que caen en festivo o la hora que es; cualquier cosa menos callar. Pero antes chismorreaba sobre todo lo que pasara de interés en Pamplona; muertes, incendios, celebraciones religiosas... hasta bodas, comuniones, bautizos... Pero no sólo, que también estaba al día de la política comarcal, y en ocasiones se dedicaba a informar a los alcaldes de la Cuenca que iban a ser recibidos en la Diputación; No os extrañe si es para subir alguna tasa, dejaba entrever.¡Pues no fueron pocas las veces que los alcaldes de mi Valle excusaban su interesada inasistencia en que no habían tenido noticias de la María! Disculpa que era aceptaba como veraz.
Ahora alguno se queja de su vozarrón, de que los tiempos que corren exigen más finura..., pero María no se da por enterada, que si bien es cierto que los nuevos medios de comunicación la han degradado a un segundo plano, ella sigue haciendo su labor de chismosa.
A María se le ve a lo lejos. Cuentan las malas lenguas que hay que calcularle el peso en toneladas, y que a pesar de sus más de dos metros, aún es más ancha que larga. Que es sin duda la cotilla más gorda de toda España, y que aunque haya quien defienda que hay una más gorda en Toledo, ésta no cuenta porque se le ha roto la voz. Por cotilla.
El día quince de Septiembre fue el cumpleaños de María, la mayor Campana en uso de España, y desde aquí quiero mandarle mis felicitaciones por sus cuatrocientos veinticinco años tan bien llevados.
María, te deseo que sigas moviendo con tanto donaire tus doce toneladas, dos metros quince centímetros de altura, y dos y medio metros de diámetro.
Que cumplas muchos más y que yo los oiga.
NOTA: Habréis leído muchas veces en mis escritos que hablo de la Cuenca de Pamplona. Pues para quienes no lo sepáis, la Cuenca de Pamplona comprende todo el terreno en el que se puede escuchar a la campana María, y ésta, en tiempos en los que no existía teléfonos, faxes ni mucho menos Interneses, era la encargada de ordenar con sus toque la reunión obligatoria de todos los vecinos de la cuenca para ceremonias religiosas, a lo que alguno se excusaba en que no había escuchado la campana por los vientos, juntas de alcaldes, avistamientos de ejércitos enemigos... Además, por supuesto, de informar de las festividades y las horas.












skpe dijo
Jeje...peassso Maria, como lo ve todo de tan alto, por eso se entera de tooo...pos es muy de agradecer tener a tu disposicion a alguien que en segundos te cuente todos los chismorreos...vamos...jeje...
! Felicidades para Maria ! muakkk
24 Septiembre 2009 | 05:43 PM