(298) CUERNOS EN PAMPLONA.
Pamplona ya no es lo que era, que se ha perdido el pudor, y sino que baje dios y lo vea.
Pamplona, antes, pasaba por ser una ciudad pudorosa incluso conservadora, en la que claro que existían infidelidades, pero éstas se llevaban, que remedio, en la intimidad con cuanta dignidad se podía. O corría la sangre, que de todo había.
Ahora las infidelidades y desaires amorosos provocan otras reacciones que espero no se generalicen.
Una de esas reacciones se materializó en una fotocopia que fue deslizada por debajo de puertas y verjas de todos los comercios de la zona de la tienda para la que coso.
En la fotocopia, un señor dolido explicaba con nombres y apellidos, dándose el caso de que el tercero en discordia es muy conocido por su trabajo público en Pamplona, que su mujer le había puesto los cuernos, y que, seguía detallando en la fotocopia, al pedirle explicaciones, ella no sólo se había reído de él sino que además le había pedido el divorcio. El pobre hombre contaba que él estaba dispuesto a perdonarla para que volviera, incluso planteaba absurdamente que si el matrimonio es cosa de dos, a ver porque tiene que valer más las razones de quien quiere anular el vinculo que las de quien quiere conservarlo; vamos que quería mantener a su todavía esposa casada con él aun en contra de la voluntad de ella.
La fotocopia provocó un gran escándalo en Pamplona porque el señor copartícipe en los cuernos también estaba casado.
El otro ejemplo que os presento, en mi opinión merece cárcel.
Un día apareció una gran zona de Pamplona empapelada con carteles en los que se veía a una espectacular mujer vestida con un diminuto juego de ropa interior transparente.
En los carteles se podía leer “Hemos recibido nuevos modelos de lencería. Si tú, hombre, quieres darle una sorpresa a tu mujer, podrás comprobar como quedan porque me ofrezco a probármelos para ti”. Se añadía en el cartel el nombre y dirección de una tienda de lencería
Quien aparecía en los Carteles era la dueña de la tienda. En realidad sólo su cara, que había sido añadida por medio un montaje fotográfico al cuerpo de una modelo.
El montaje fotográfico y la pega de carteles lo realizó el marido de ella como venganza porque ésta le había pedido el divorcio.
De ella se dice que tardó mucho tiempo en recuperarse del disgusto, que hasta tuvo que ser tratada con medicamentos. Él, espero que haya, o esté, pagado como merece su bajeza moral.
¿Que a qué viene ésto? Pues a un anuncio que salió varios días en El Diario de Navarra la semana pasada y que os cuelgo abajo.
Yo y mis amigos, el Gustavo y el JL, nos preguntamos qué habría impulsado al dueño de ese almacén a poner semejante anuncio.;Si es una treta comercial, consigió su propósito porque el anuncio fue muy comentado, aunque la fama de cornudo no se la va a quitar en la vida. Si se trata de sibiliana venganza, seguro que tampoco cayó en saco roto: “¿Que me has puesto los cuernos? Pues se va a enterar toda Navarra, que aunque no ponga nombres, verás lo que tarda en correrse la voz de quién es el dueño del almacén, y por lo tanto también quién su esposa o pareja”. Eso por no hablar de los conocidos, que no necesitan indagar ni esperar a que les llegue el cotilleo; más bien serán ellos quienes lo propaguen.
Ved el anuncio y opinar. ¿Treta comercial o venganza?










la-cocina-de-samira dijo
Ay Mariana, el anuncio desdeluego se las trae . Si es por treta comercial la verdad que impacta y si es por venganza también me lo creo pues los hombres , no digo que sea la generalidad, pero una mayoría grande no aceptan ser abandonados por una mujer .
A mi sobri le ocurrió con un antiguo novio, el muy cabr...puso su nombre y teléfono en una página de contactos, imagínate , y todo porque lo dejó ya que la relación no funcionaba, (bastante lo aguantó) y eso que no había cuernos de por medio, si los llega a haber no se lo que habria hecho el capullo.
Bueno guapa ya me contarás si han vendido todas las existencias jaja....
Mil besinos pa mi niña linda.
Buena semana.
28 Septiembre 2009 | 04:42 PM