(301) EL DÍA DE LA MARMOTA.
Llevo una temporada un poco rara, ciclotímica, ajetreada, por lo que este fin de semana lo voy a dedicar al dolce far niente.
El verano no quiere irse del todo de Navarra, que llevamos unos días rozando los treinta grados, antes de ayer los treinta y dos, y la familia opina que hay que disfrutar de estas últimas coces del verano, que luego el invierno es muy duro. Y con esa excusa se vuelven a ir este fin de semana a la casa rural que casi han hecho su segundo hogar.
Y yo, líbreme dios de ponerles obstáculos para que se vayan de casa durante todo el fin de semana, quedo una vez más sola. Y feliz.
Lo tengo todo dispuesto, sólo a falta de hacer las últimas compras:
El domingo me despertaré sin artilugios, cuando el sueño me abandone; supongo que a eso de las diez y media u once. Y sin salir de la cama, encenderé la radio que encontraré donde quedó la noche del sábado, es decir, al lado de la almohada. Mientras la escucho, vaguearé un poco entre sábanas.
Me levantaré, y sin más tardanza que la necesaria en ponerme la bata, encenderé el trasto este de los Interneses para ojear los acostumbrados tres periódicos; dos que más o menos coinciden con mi manera de ver el mundo, y otro cuya línea editorial es opuesta a mi modo de pensar. Y buscaré los chistes.
Con calma me adecentaré y vestiré; Ya veré si me ducho.
En la panadería compraré el pan y tres curasanes. En el videoclús debajo de casa me agenciaré el periódico, y si veo alguna película que me apetezca, la alquilaré.
Como todos los festivos que quedo sola en casa, me daré un homenaje gastronómico, así que después de hacer la compra me meteré con la radio en la cocina a prepararme una paletilla de cordero según las indicaciones que en su día nos dio Samira, aunque como siempre, dándole un toque personal.
Una vez preparado el desayuno-almuerzo-comida, encenderé la televisión, sacaré la jarra de cerveza del congelador, la llenaré, dejaré que se pose antes de rellenarla, pondré la mesa, me serviré la comida, extenderé el periódico a un lado... Y me sumergiré en el nirvana de la gula. De fondo, últimamente me estoy aficionando a un programa en la sexta que explica cómo se levanta un edificio o construye un puente.
Ya he desistido, pero hubo un tiempo en el que hice esfuerzos para que me gustara la formula 1. En aquellos entonces procuraba que la comida estuviera preparada para que el primer bocado coincidiera con la salida.
Después de comer me desparramaré en el sillón. Y me encenderé un purito de esos tan pequeños que parecen cigarros mientras terminó de leer el periódico.
Me adormeceré frente a la televisión durante mi digestión de boa, y sólo saldré de la placidez si alguna noticia del telediario me sobresalta.
Hay ocasiones que esos domingos sola en casa, tras el telediario me echo una siesta, pero la mayoría de esos días, si no hay alguna película que me apetezca, que no suele haberla, dejo el messenger conectado, con el mensaje de que no lo estoy, para que me avise si alguien me comenta o manda un mensaje, y me pierdo en la lectura de algún libro mientras escucho música. O escribo.
A media tarde volveré a mirar los periódicos en los Interneses, y haré un zaping rápido por las cadenas de televisión. Si no hay nada apetecible, me pondré la película que he alquilado en el videoclús debajo de casa; en caso de que la haya alquilado, claro.
A las nueve veré los entremeses del telediario, que es así como yo llamo, entremeses, a los primeros minutos del programa informativo, esos en los que se avanza las noticias que detallarán después, y me prepararé la cena, que puede consistir en los restos de la comida con por ejemplo pimientos del piquillo, o, en caso de no haber sobras o que no me apetezca repetir, un bocadillo de, por ejemplo, chistorra.
Por la noche veré primero “Fribrilando”, el programa hermano de “Cámera Café”, y después, volveré al libro que estoy leyendo, dejando de fondo “El Doctor Mateo”. El domingo pasado echaron en la sexta dos capítulos de “Nunb3rs”, una serie que me gusta aunque empieza a cansarme. No sé si volverán a echar “Numb3rs” este domingo por la noche en la sexta, pero si es así, iré alternando ésta serie con la del Doctor; cuando pongan anuncios en una serie me pasaré a la otra. Una muy práctica manera de no enterarte de la trama de ninguna de las dos.
Haré tiempo leyendo, o escribiendo, hasta que empiece “Cuarto Milenio”, y a mitad de éste, sobre la una o las dos, me iré a la cama donde programaré la radio para escuchar una hora “La Rosa de los Vientos”; un programa de radio que me gusta, por lo que lucharé contra el sueño para escucharlo más tiempo.
No tendré prisas por levantarme, a fin de cuentas al día siguiente celebramos la Pilarica y también es fiesta, por lo que repetiré lo hecho el día anterior; con el único cambio de la comida, que tengo pensado prepararme una merluza o un besugo al horno.








cata dijo
Hay Mariana... vaya plan vagoneta que llevas ultimamente... Si la cocte me deja, igual luego, o mañana por la mañana pongo una receta, que ayer no hubo forma humana de encarrilar por culpa de la jodía coctelera y al final la mandé a hacer puñetas cansada y cerré. Igual te sirve para tu comida del día del Pilar porque es de las de mojar mucho pan... yo me hice la tira y tengo cuatro tapers de ración completita congelados... Eso sí hay que pasar un buen rato en la cocina, pero creo que lo vale.
La tele... yo es que ultimamente ni la pongo... solo veo los simpson en A3 en la cocina porque me encantan de siempre, sobretodo los nuevos capítulos... Ahora me dedico a escuchar la radio... la tengo puesta casi todo el día. Solo la apago a la hora de comer y cenar por ver los Telediarios... que por cierto ya me aburren también... Luego a veces, pongo la catalana por la tarde, dan pelis de las de Jolibút, ahora están con el ciclo Oeste, a las 5,30. También la enciendo antes de los akelarres, pa no quedarme frita, pero como siempre coincide con el Cantizano... pos que quieres que te diga... más aburrimiento, siempre los mismos payasos de turno... Y el otro megarrollo del finde es La Noria... con ese ya me harté hace tiempo... no me gusta que me griten, y no entiendo nada si bajo el volumen... Me queda el canal Arte y dos catalanas que dan reportajes interesantes, otra catalana el 300 que dan series y pelis, y sin anuncios... y poco más a pesar de tener 20 canales aquí...
Con lo de la siesta ando preocupadilla, si duermo el domingo hasta tarde cosa que me encanta, la faena que después tengo para dormirme ese día por la noche... de normal me despierto a las 9 sin reloj... pero si me vuelvo a la cama, joer me dan las 12, y entonces ya no duermo la siguiente noche... de hecho és mi peor día, en cambio las siestas de 20 minutillos no me influyen...
Bueno, voy a ver si acabo de hacer lo que tenía entre manos y luego veré si puedo publicar la receta... o empiezo a decir "tacos"
Besitos.
Por cierto, la Doña, creo que está cabreada, no sé con quien, ni porqué, pero ayer lanzaba humo por los mensajes del messenger.
8 Octubre 2009 | 05:43 PM