(303) EL NEW AGE DE LA ALDEANA.
A quienes me conocéis, os sorprenderá que meta un anglicismo en el título de este artículo, y de entre esos, los conocidos, no faltarán quienes supongan que el anglicismo, y más éste, puede estar relacionado con el presente que me trajo el Gustavo; magnífico presente por cierto, que él se queja de poco rendimiento. Pero la cosecha ha sido buena, sino en cantidad sí en calidad, que ha dado un fruto de aroma a aceituna y un toque de pino, pringoso al tacto, que quemado produce humo de suave fragancia, con retrogusto levemente picante en boca, de paso suave y nada agresivo por garganta, de efectos mentalmente muy estimulante con cierto riesgo de embelesamiento y prolongado en el tiempo.

Pues no. Efecto de las infusiones que me hago con el presente que me trajo el Gustavo puede ser, por ejemplo, el que ayer se me pasara la parada de la Villavesa, que así llamamos en Pamplona al Transporte Urbano, y que tuviera que soportar todo su trayecto, casi una hora, que esa villavesa, la nº 12, es de las de largo recorrido; echo la culpa de mi despiste a los efectos de las infusiones porque estaba inmersa en profundas y transcendentales meditaciones sobre elementos que, ah, singular experiencia, hasta entonces no habían excitado mi curiosidad, como, por ejemplo, las fascinantes arrugas que se forman en las articulaciones de los dedos cuando se abren las manos. ¿Os habéis fijado? Es algo hipnótico. Al menos bajo los efectos de las infusiones.
Efecto del presente que me trajo el Gustavo, también puede ser la sonrisa bobalicona que últimamente a veces luzco, o cierto incidente con un anciano pulcro, pobre y educado, que sólo recordarlo, el incidente, me provoca sonrojo y que tal vez os cuente otro día.
El título de este artículo no es, como ya tengo explicado, efecto de las infusiones que hago con las hierbas que me trajo el Gustavo, sino de estos días que he estado sin Interneses, que no veáis mi suerte; y la de la familia, claro, que no podéis imaginar el genio de los críos.
Primero nos marearon por teléfono con la conexión a esto de los Interneses, hasta que conseguimos que “nos concedieran” enviarnos un técnico que, tras más de dos horas manipulando el ordenador y cambiar cuatro veces de módem, “es que alguno falla”, concluyó, por eliminación, que el problema no era de la conexión sino del trasto este de los Interneses.
Hasta que llegó el técnico ése, no podía conectarme, y cuando lo conseguía me caía continuamente, hasta el extremo de que no daba tiempo ni de comentar. ¡Cuánto me he acordado de la Skpe y de lo que me reía por sus muchas caídas! La chichones, le decimos.
Después de que viniera el técnico, ni siquiera eso, que era imposible la conexión.
Diagnosticado que la línea estaba bien, por lo que el culpable era el trasto éste de los Interneses, el Mikel propuso llevárselo para arreglar a un amigo suyo muy bueno en esto de arreglar ordenadores.
El caso es que como el amigo se lo cogió por compromiso, “que no sabes tú el trabajo que tengo”, no se le podía meter prisa, y entre una cosa y otra hemos tardado casi una semana en conocer su conclusión:
-Me he ido a meter en lo tuyo, y al ver el ordenador veo que te va a costar menos uno nuevo que el arreglar el cacharro este- y ha añadido. –Por cierto, que ahora también vendo ordenadores y a ti te haría precio.
¡Casi una semana en echar un ojo al ordenador! Que no le ha hecho nada, que ha sido el mirarlo y ver que no merece la pena el arreglo. Joe, podía haberlo visto el primer día y habernos ahorrado una confesión, que blasfemias en esta casa se han escuchado y de las gordas.
Esta mañana hemos estado el Beltrán y yo con el amigo del Mikel para ver los ordenadores que vende.
Me ha dado pena tener que jubilar el ordenador del cuarto de la Luzi; ese en el que yo me metía a esto de los Interneses. Es el primer y único ordenador que he conocido y le tengo cogido cariño.
Claro que siento más alegría que pena, porque, yo, ¡me he comprado un ordenador para mí sola!, uno igualito que el comprado por Beltrán, pero de otro color para evitar problemas y confusiones.
Mañana nos lo traen, y los conectarán a los Interneses. Ahora estoy escribiendo esto con boli y papel para pasarlo al Word y publicarlo en cuanto pueda, que tengo mono de enganche.
Además que lo necesito para mi defensa, que ya sé que la Cata y la Skpe andan diciendo por ahí que como traje cosas ricas del Pueblo no aparezco por aquí por no compartir y cosas peores. Ah, el gorrín ya está sacrificado y comido.
Pero a lo que íbamos: Que quienes me conocen se habrán sorprendido de que, yo, haya utilizado un anglicism
o en el título de este artículo, y que habrá quienes culpen de ello a los efectos de las infusiones que me hago con el presente que el Gustavo me ha hecho de su cosecha. Y que no, eh, que las infusiones no tienen culpa, la culpa, de haberla, es del tiempo que he estado sin Interneses, o mejor dicho, lo que he podido hacer durante ese tiempo.
Durante este tiempo sin Interneses he podido examinarme un poco por dentro, ejercicio de introspección que le dicen, recapacitar, leer, recuperar viejas aficiones, localizarme alguna carencia…
Ya estoy de nuevo aquí, renovada, de ahí lo del NEW AGE.
Ahora me tomaré una infusión y procuraré ponerme al día.
Os he echado de menos. Mucho.










skpe dijo
Mariana que rica ensalada vas ha hacer con toa esa lechuga que te ha traido el gustavo...ya sabes le añades atún, tomate, maiz....y lo que te guste...jeje...
Psssst...que no te hablo...que te más comio el gorrino a demás de bogavanticida ahora te has convertido en una gorrinicida...no tienes perdón...caguentó...que si te hablase te diria que te hemos estrañao, pero ná alle...como no te hablo no lo sabras...ale...conste que tu ausencia ya daba que hablar y cada una estabamos con nuestras cábalas, espero no te caigas y esta noche podamos hacer unencuentro en la tercera fase jajaja y nos cuentes con pelos y señales tooo lo que has hecho...un muakkk...no, perdona, nada de muakkk que no te hablo gorinicida...
6 Noviembre 2009 | 05:17 PM