(379) QUE PAMPLONA NO ES PAMPLONA, QUE PARECE GÜASINTÓN.
Pamplona está desconocida, que cualquiera que la visite después de un tiempo de no pasear por sus calles, no la reconocería por los cambios que se han producido en ella, y no me refiero a las faraónicas obras realizadas por nuestra Sra. Alcaldesa Dña. Yolanda Barcina, sino a esos pequeños detalles que modifican la personalidad de las urbes, tanto las grandes como Pamplona.
Para empezar, han dibujado en los pasos de cebra cercanos a colegios, perros y cocodrilos. Dicen que lo han hecho para recordar que hay que tener cuidado al cruzar
la carretera, y aunque está dirigida a todos los peatones, se ha utilizado esta estética para llamar la atención de los críos, pero claro, los críos son como son, unos capullos muy capaces de pararse en medio de la carretera para observar dichos animales dibujados, cuando lo que tienen que estar es atentos a los coches que vienen, que los hay que no respetan nada, ni los pasos de cebra, tengan estos dibujados cocodrilos, perros, o la Gioconda en tres dimensiones, y claro, conjugando conductores despistados con críos curioseando los dibujos, el resultado sólo puede ser un desastre.

Siguiendo con esto de los pasos de cebra, también se pueden encontrar en Pamplona, entre otros despintados o mal situados, los que han llamado asimétricos. El invento consiste en hacer los pasos de cebra más anchos, de forma que los vehículos tengan más tiempo para frenar, y en el peor de los casos, que el atropello sea menos grave.

Por otro lado, por las calles de Pamplona han puesto carritos ambulantes de hot dogs como en las películas de Hollywood. Se llaman Jaitxichas y ofrecen bocadillos de salchicha y de chistorra, aderezados con cebolla, pepinillo, y cuatro salsas, supongo que a elegir. También venden refrescos y agua.

No acaba aquí la cosa, que entre las novedades también se cuentan unos contenedores que cada vez que introduces en ellos latas o botellas de plástico, él, el contenedor, te entrega un ticket. Una vez que reúnes noventa, puedes canjearlos por una entrada para cualquier película que estén echando. Dicen que es para impulsar el reciclaje, pero tampoco viene mal para incrementar el número de personas que se acercan a ver una película en una sala, que por lo que tengo entendido cada vez van menos. Claro que, ¡para lo que echan, sobre todo las películas españolas!

Como último, Pamplona también ha sido escenario de un incendio de los de película, que después de ver la que se lió en mitad de la ciudad, ríete tú del Coloso en Llamas.













Bego dijo
Pero qué modelnos po Dió , po Dió !!!!
Ya podían tomar ejemplo por aqui.
Besinos pesiosidá !!!!
27 Enero 2011 | 06:17 PM