(380) AUN A RIESGO DE SER TACHADA DE PARANOICA.
Me lo he pensado varias veces antes de escribir este artículo.
Soy muy consciente de que después de confesar que percibo la presencia del fantasma de mi perro (ver AQUÍ), debería dejar pasar un tiempo antes de contar lo que a continuación expongo porque corro el riesgo de ser tachada de paranoica. Pero es que tengo miedo. De verdad. Tengo miedo.
¿Os acordáis de mi regalo de reyes, la televisión pequeña de esas planas? (ver AQUÍ) Pues tengo la impresión de que me espía. Y es por lo que me he negado a llevármela a mi habitación.
Claro que si sobre el fantasma de mi perro no tenía otra prueba que mi maltrecha credibilidad, en esta ocasión puedo mostraros la razón de mis temores.
La televisión pequeña de esas planas que me regalaron por los Reyes Magos, destinada a mi habitación pero que acabó en el salón por lo bien que se veía mientras compraban una mayor también de las planas modernas, actúa de forma extraña, al menos para mi mentalidad aldeana.
Me explico:
La televisión anterior, la gordota esa que teníamos en el salón, estaba conectada de una u otra forma a un montón de equipos: La play esa de críos, ADSL para jugar OnLine o como se diga, descodificador de la TDT, altavoces, un Home Cinema que no funcionaba bien…
La televisión actual, la mía pequeña, sólo tiene dos conexiones: Al enchufe de la luz y a la antena. Nada más, ni siquiera hemos enchufado un triste euro conector. Como está provisional mientras no compramos mayor…
Una vez que os puesto en antecedentes, paso a explicaros lo que me ha pasado estas últimas noches:
He pensado regalar a mis sobrinos unos disfraces para que los luzcan en carnavales. Como debe ser una sorpresa, me pongo a coser una vez que se han ido a dormir, por lo que no es raro que cosiendo me den las tres o cuatro de la madrugada.
Durante el tiempo que empleo en ese trabajo, enciendo la radio para escuchar en Onda Cero el programa La Parroquia del Monaguillo, y dejo la televisión puesta pero sin voz.
Sobre las tres de la madrugada, la televisión se apaga apareciendo un mensaje:
“ACTUALIZAR SOFWARE.
ESTE SOFWARE SE CREÓ EN ------- (una fecha y una hora que cambia en cada actualización)
BUSCANDO SOFWARE NUEVO...
PROGRESO DE LA BÚSQUEDA”.

Y yo me pregunto: ¿Qué sofware tiene que actualizar una televisión? ¿Por qué lo actualiza siempre que está conectada a altas horas de la madrugada? ¿Si no llega a estar conectada la televisión no se “actualizaría” igual con la sola diferencia de que no nos enteraríamos?
No sé que información recibe esa televisión si no está conectada sino a la red eléctrica y a la antena, pero lo que me asusta es: Además de recibir, ¿también envía información? Y ¿Qué información?
Se oyen tantas cosas sobre esto de los Interneses que seguro que también se puede aplicar a lo de la televisión.
He buscado sin encontrar una cámara, como la de los ordenadores portátiles, que pueda grabar lo que ocurre en la casa, sin encontrarla; lo que no me tranquiliza porque puede estar incorporada en donde aparecen las imágenes.
El caso es que no me fío de la televisión esta pequeña que me regalaron para Reyes.
Creo que la televisión nos espía.

Y lo que es peor, tengo claro que no me faltan razones.










Cata dijo
Uishhhh, Mariana... es que no leo bien la marca... parece que se llama OXI, no? pero no lo veo claro.
Por si acaso, te cuento que si se trata de una OKI que a primera vista me lo ha parecido, tengas cuidado porque ese aparato es un peligro...
OKI quiere decir...OBJETO KILOTON INTELIGENTE... y eso es mucho peor que tener un espía en casa...
Enseguida, vas y la tapas con algo muy tupido para que no pueda pillar información fotográfica... ah! y no enciendas el ordenata cerca de ella porque te va a chafardear todo...
Ya me aclararás lo de la marca, pero ten cuidado...
Besitos
29 Enero 2011 | 09:20 PM