(386) CONSERVADORA
Cuando digo que me considero una persona conservadora, todo el mundo tiende a pensar que me refiero a mis ideas políticas, y tengo que explicarles que no me refiero a eso. Y tampoco a mi moral, aunque haya quien así lo crea.
Cuando digo que me considero una persona conservadora, me refiero a que no me gusta que cambie mi pequeño mundo.
Por ejemplo, procuro ir siempre a los mismos cuatro o cinco bares. No es que tenga nada sobre el resto, y entro en ellos, en el resto, sin ningún problema, pero prefiero mis cuatro o cinco bares, y no quiero que cambien. Sobre todo si en su cocina trabajan personas tan amables que todos los días me sirven delicatessen como la de esta mañana.

Tampoco quiero que cambien a sus trabajadores, personas que me tratan con un cariño que procuro corresponder, aunque es difícil porque, ¿cómo se paga esta tan tierna sonrisa?

No me gusta cambiar de bar ni de camareros, pero tampoco de periódico, tipo de pan ni marca de tabaco. De ropa interior sí, claro, todos los días.
¿Que a qué viene esto? Esto viene a lo que me ha pasado esta mañana.
Os cuento.
Durante casi una semana se ha trastocado mi vida. Ha sido una temporada de mucho estrés durante la que no he acudido a mis lugares habituales. Hoy, al entrar por primera vez en días en la panadería, he torcido el morro al ver que durante mi ausencia han cambiado de personal.
No obstante, con mi mejor sonrisa he saludado con un buenos días:
-¿Qué quiere, señora? –me pregunta como saludo la cría que atendía.
-Un pan de triple fermentación, por favor.
-Tenga –me dice envolviéndome una barra con un pequeño papel.
-¿Me lo mete por favor en una bolsa?
-Desde luego. Tenga, cuidado que quema.
-Esto… ¿No tiene pan frío?
-El caliente es mejor.
-De acuerdo, pero, ¿tiene pan frío?
-Sí, pero prefiero darle el caliente porque está recién hecho.
-Pero yo prefiero que me lo dé frío. Porque no será recién hecho pero será de hoy, ¿no?
-Sí señora, pero lleva un rato hecho.
-Y, ¿está malo?
-No, malo no, pero es mejor el recién hecho.
-No me importa, démelo frío.
-Tenga -me da el que prefiero torciendo el morro.
Podía haberle explicado que si me daba el pan caliente, se iba a recocer porque lo tenía que llevar en una bolsa de plástico hasta casa, que está de esa panadería a no menos de media hora paseando. Pero no me ha apetecido darle explicaciones.
Por cosas como esta me considero conservadora, pero es que quienes me atendían antes en la panadería eran mucho más simpáticas. Además que, ¡ya las tenía aleccionadas!











diasazules dijo
Mariana, lo que aparece en la primera foto es lo que te has zampado hoy? con jarra de cerveza incluida? ¡¡¡cuidadín Mariana que a partir de los cincuenta y tu ya los has cumplido un par de veces hay que cuidarse que si no nos sale tripillaaa!! ja, ja,
Besos
31 Marzo 2011 | 09:58 PM