(389) MIS ALMUERZOS EN EL KOPPO.
Todos los días quedo con el Gustavo y el JL en la cafetería Koppo después de la una y media que es cuando ellos cierran sus tiendas.
Yo procuro terminar mis labores antes de la una para almorzar tranquilamente sentada mientras leo el periódico y cotilleo con los camareros y cocineros.
Advierto que en Navarra, almuerzo se llama a un piscolabis entre el desayuno y la comida, y lo advierto porque sé que en algún lugar de España se dice almuerzo a lo que aquí decimos comer, que ya son ganas de enredar. Vamos, digo yo.
En mis almuerzos del Koppo me solía tomar un café con leche y un frito, una pasta o un pincho de tortilla de patata. Un día que no me decidía, el encargado me dijo que me sentara en la mesa, que él me traía algo.
-¿Qué?
-Sorpresa.
Y fue sorpresa. Me trajo una hamburguesa con lechuga, patatas fritas, pimientos del piquillo… Un plato no sólo delicioso sino que también muy bonito.
Entré a dar las gracias a la cocinera, y esta me contestó que cuando quisiera algo especial no tenía más que pedirlo.
-Pues soy capaz de pedirlo todos los días.
-Pues pídelo.
Y lo pedí. Y sigo pidiéndolo desde sería noviembre del año pasado cuando me lo dijo hasta este mismo mediodía.
Esta costumbre que he cogido me ha traído algún problema, sobre todo con la Ro, que en un principio se enfadaba porque no comía en casa, y es que después de lo que me sacan en la Cafetería/Restaurante Koppo acabo sin hambre.
Al realizar este artículo que os prometí sobre mis almuerzos en el Koppo, me he encontrado con el problema de las fotos, ¿pongo unas pocas o muchas? Al final me he decidido hacer un vídeo que espero os guste.
A quienes estéis en plena operación bikini, lo siento, de verdad. No me lo tengáis en cuenta.












Cata dijo
Joer... Pero vosotros cuando trabajáisssssssssssss!!! Por la mañana el cafetito con croisant o vete a saber (que aún no nos lo has contado)... al cabo de un rato se pega esta zampada, y luego la comida... Ejemmm... y a media tarde la merienda pa echar abajo tanta cosa no? Osti, lo malo es que me parece que dijiste que la cena es la hora en que realmente haces virguerías en la cocina y te dejas al placer de tus guisos. Uishhhh... ahora ya sé porque no te casamos... es que contigo se necesita un marido con un sueldo de ministro como mínimo para mantenerte... Vaya nivelazo, guapa... que zampas más tú que una familia numerosa, y eso que estámos en tiempos de crisis. Pues nada hija mía, que no te preocupes por la operación bikini porque ahora entiendo perfectamente lo que debes de sufrir. Me voy a hacer la cena, aunque después de este video creo que ya se me ha pasado el hambre. Muaccckkkksss, guapa
12 Abril 2011 | 09:17 PM