(390) RESUCITANDO.
Hoy día de los Reyes Magos por fin he encontrado fuerzas para resucitar.
No han sido buenos los últimos tiempos, y si he de resaltar algo de entre lo malo, diría que lo peor fue la muerte de Madre.
Madre, un día como otros muchos se durmió después de comer frente a la televisión. La diferencia es que en esa ocasión no despertó.
Justo había probado un poco del puré de verduras que le habíamos preparado.
Se quejaba del estómago y lo achacaba a la morcilla que comió dos días antes. No le dolía. Era, decía, una molesta sensación como de continua necesidad de ir al baño, e iba cada poco, pero sin ningún resultado.
Madre se durmió en su sillón frente a la televisión.
Y no despertó.
Por otra parte, ahora uso una muleta. Llevaba tiempo con molestias en una pierna, pero a pesar de que la familia me urgía a que fuera al médico, no les hacía caso. El día que murió Madre fue de tanto ajetreo que se me resintió la pierna y tuve que echar mano de la muleta de Madre para poder estar presente en su funeral. Seguí sin ir al médico hasta la Ro y el Beltrán me dieron un ultimátum, O vas o te llevamos. Y fui el trece, y martes, del mes pasado. Ahora estoy esperando a que me dé hora el especialista.
No he contestado a vuestros correos. Primero por falta de fuerzas; mañana sin falta. Después porque, como iba a publicar enseguida, me decía, planeaba escribir aquí antes de hacerlo; tengo en borradores no menos de veinte artículos que no he publicado porque a todos les faltaba una última revisión.
Llegó un momento en que me avergonzaba tanto el no corresponderos que hasta dejé de pasar tanto por la Coctelera como por mi correo; la política del avestruz creo que le dicen.
Durante este tiempo no he estado ociosa, y con los artículos que tenía escritos he completado una novela que si queréis, y como regalo de Reyes, os ofrezco; no tenéis más que pedírmela para que os la haga llegar por correo.
Ya he enviado la novela a varias editoriales. Ahora no me queda sino esperar respuestas.
Espero que sepáis disculpar mi ausencia, y si hace falta, me acojo a que son fechas de Paz y Amor para reclamar dicho perdón.
Me despido por ahora deseándoos lo mejor para este año recién empezado.
Mariana, sí, yo, la Aldeana.
Pd. Tengo tanto que contaros... Lo haré en breve.














unsolete dijo
Con tu vuelta está todo perdonado... pero cuenta y cuenta que queremos saber más...
Siento lo de Madre, jó qué golpe!!! Lo del bastoncito lo superarás y ya verás como le sacas partido... menuda erea tú!!!
Me alegro de la vuelta... gracias!!!!
6 Enero 2012 | 08:46 PM