Sabéis quienes me conocéis que este mes de Febrero cumplo cincuenta años. Y lo sabéis porque llevo más de cinco años cumpliendo cincuenta en Febrero.

 

Quienes parece que no lo han olvidado son el Gustavo y el JL. Y es que barrunto que me están preparando una fiesta sorpresa.

 

El JL y el Gustavo creen que no me entero, pero yo soy muy pilla, y de sus palabras, sonrisas y gestos cómplices, no tan discretos como ellos creen, deduzco que están conchabados para darme una sorpresa. Más os digo: en la fiesta o lo que sea, va a haber pitillos de esos de la risa, que el Gustavo ya se ha preocupado de que su cosecha esté lista para disfrutarla durante mi cumpleaños.

 

Y que nadie me lo ha contado, eh, pero los hombres, así en general, son tan inocentes que pocas cosas pueden escamotear a una mujer vigilante.

 

Claro que como esté equivocada, llegue el día y no haya fiesta ni sorpresa... Joe, menudo chasco.