Todos sabéis porque os lo he contado cómo es el Gustavo, pero por si las dudas, os relato lo que ocurrió hace dos días, que refleja muy bien su forma de ser:

 

El fin de semana anterior estuve en el Pueblo y me encontré en un cajón una máquina de retratar de las antiguas, de las de carrete.

 

Esa máquina de retratar hacía más de diez años que no la utilizaba, por lo que las fotos que contenía tenían por lo menos el mismo tiempo.

 

Pensé en tirar directamente la máquina a la basura, pero cuando se lo comenté al Gustavo, me convenció de que la llevase a una tienda que él conocía.

 

-Si no sale nada, nada te va a costar, que cobran por foto, y si sale algo, a saber qué saldrá. ¿No tienes curiosidad?

 

Y convencida por su lógica, me dejé acompañar por él hasta esa tienda en la que decía tener mano.

 

-Hola guapas, que hace tiempo que no me pasaba por los aquíes y tengo claro que me echáis en falta -saludó al entrar con  la prepotencia melosa que acostumbra.

 

Me atendieron con toda amabilidad las jóvenes que en la tienda atendían. Y al día siguiente tuve en mis manos unas fotografías que me trajeron mil recuerdos que en algún caso tenía olvidados.

 

Lo anterior es para que os hagáis una idea de cómo es el tal Gustavo, y para que entendáis que es un ser capaz de lo que a continuación os detallo:

 

Ayer recibí un correo de esos de los Interneses; electrónico creo que le dicen a los correos esos.

 

En el correo, enviado a muchas mujeres por lo que pude comprobar por las direcciones, había un enlace a un vídeo de esos de youtube y una despedida que decía:

 

Romántico de los de antes: Yo el Gustavo.

 

En cuanto vi el vídeo le llamé por mi telefonico de esos pequeños sin cabes que tiene no sólo hasta máquina de las de retratar sino que también el nuevo que me he comprado incluso Interneses, y le pregunté que a qué venía lo del Correo.

 

-¿Vas a venir luego al Koppo? -me preguntó entre risas refiriéndose a la Cafetería donde nos solemos juntar.

 

-Sí, como siempre a eso de la una.

 

-Pues luego te cuento.

 

Y cuando nos juntamos en el Koppo me contó:

 

-Es que ¿sabes? Hace tantísimo tiempo que no me como un rosco, que desesperado he enviado mi currículum a todas las mujeres de las que tenía su correo electrónico.

 

-¿Cómo currículum si sólo he recibido un vídeo?

 

-Pues ese es mi currículum: El vídeo que refleja mi forma de ser. Menos el final ese que dice que el amor siempre es igual. Que para mí no lo es, que con cada mujer con quien he estado he actuado y sobre todo sentido de forma distinta; con unas he sido conductor, con otras dirigido... Incluso hubo una que me enseñó hasta que extremos de degradación puedo llegar por amor, que fíjate lo que son las cosas es la que más me ha marcado. La muy...

 

-¿Y por qué me lo has enviado a mí?

 

-Yo, por probar... -y se ríe-. ¿Seguro que no tengo ninguna posibilidad contigo?

 

-Conmigo la tienes clara -contesto también entre risas-. Esto... ¿Tú crees que van a entender tu mensaje? Porque yo no lo he entendido.

 

-Porque no estás interesada. Si lo estuvieras seguro que sí. Espero, vamos, que pa eso lo he hecho.

 

Yo no entiendo de amores, que ya sabéis que soy mocita, pero admito que tengo celos de la mujer que pueda quitarme a mi Gustavo.

 

Para quien interese, aquí dejo el vídeo que el Gustavo publicita como Currículum. Eso sí, advierto que sentimentalmente tienen todas mis bendiciones, pero cualquiera que me lo quiera arrebatar como amigo tendrá en mí a una muy peligrosa enemiga. ¿Queda claro? Pues eso.

 

 

 

AMANTE A LA ANTIGUA

 

Yo soy de esos amantes a la antigua

Que suelen todavía mandar flores

De aquellos que en el pecho aún abrigan

Recuerdos de románticos amores

Yo soy aquél amante apasionado

Que aún usa fantasía en sus romances

Le gusta contemplar la madrugada

Soñando entre los brazos de su amada

Yo simplemente soy de esa clase

Que ya no es muy común en nuestros días

Las cartas de amor

El beso en la mano

Muchas manchas de carmín

Entre las sombras del jardín

Voy vestido igual que cualquiera

Y vivo con la vida de hoy

Pero es cierto que con frecuencia

Sufro por amor

Y a veces lloro por la ausencia

Porque soy de esos amantes a la antigua

Que suelen todavía mandar flores

Aunque yo sigo este mundo

Con sus modas y modismos

El amor es para mí siempre lo mismo.